¿Los placeres nos dan la felicidad?
Eso es lo que nos ha vendido la sociedad. ¿Y por qué? Porque los placeres son más rentables que las gratificaciones.
Ejemplos de placeres: las compras, la comida, el sexo sin amor, los deportes espectáculo, ver la televisión, etc.
Ejemplos de gratificaciones: escuchar a una persona con empatía, aprender una nueva habilidad, escalar una montaña, dar una conferencia, negociar, etc.
Ambas son vías para generarnos sentimientos agradables. ¿Por qué tendemos a elegir los placeres frente a las gratificaciones? Porque los placeres los obtenemos sin esfuerzo y no cabe la posibilidad de “fracaso”.
Sin embargo, elegir los placeres por encima de las gratificaciones genera tristeza, apatía y ansiedad. En cambio, aprender un estilo de vida en el que afrontar retos, generar relaciones constructivas y trabajar, genera satisfacción y felicidad.
¿Y tú qué eliges?
Sobre mí
Después de 14 años trabajando y progresando como ingeniera industrial, decidí dar un vuelco a mi carrera profesional para llevar a las organizaciones todo aquello que pueda apoyar a potenciar y deslimitar a las personas: inteligencia emocional, coaching, programación neurolingüística, resolución de conflictos, psicología positiva, etc. Creo que, en general, desconocemos el potencial latente que tenemos y tienen las organizaciones. Es por ello que desarrollé Henko Envision, con el objetivo de facilitar su desarrollo a través del coaching y la formación.