Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?
Esta es una frase muy poderosa de un cuento sufí, que puedes aplicar cada vez que algo no te salga como esperabas, o cuando veas que te estás generando expectativas. Aquí tienes el cuento:
“Había una vez un hombre que vivía con su hijo en una casita del campo. Se dedicaba a trabajar la tierra y tenía un caballo para la labranza y para cargar los productos de la cosecha. Era su bien más preciado. Un día el caballo se escapó.
Los vecinos al enterarse corrieron a su casa.
- Tu caballo se escapó, ¿qué harás ahora para trabajar el campo sin él? Se te avecina un invierno muy duro, ¡qué mala suerte has tenido!
El hombre los miró y les dijo:
- Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?
Pasó algún tiempo y el caballo volvió con diez caballos salvajes más. Los vecinos al verlo, otra vez fueron junto al hombre y le dijeron:
- No sólo recuperaste tu caballo, sino que ahora tienes diez caballos más, ¡qué buena suerte has tenido!
El hombre los miró y les dijo:
- Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?
Unos días más tarde el hijo montaba uno de los caballos salvajes para domarlo y calló al suelo partiéndose una pierna. Otra vez los vecinos fueron a decirle:
- ¡Qué mala suerte has tenido!, tras el accidente tu hijo no podrá ayudarte, tu eres ya viejo y sin su ayuda tendrás muchos problemas para realizar todos los trabajos.
El hombre, otra vez los miró y dijo:
- Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?
Pasó el tiempo y estalló la guerra con el país vecino de manera que el ejército empezó a reclutar jóvenes para llevarlos al campo de batalla. A los hijos de los vecinos se los llevaron por estar sanos y al accidentado lo declaró no apto. Esta vez, los vecinos ya no dijeron nada más.” 😉
Sobre mí
Después de 14 años trabajando y progresando como ingeniera industrial, decidí dar un vuelco a mi carrera profesional para llevar a las organizaciones todo aquello que pueda apoyar a potenciar y deslimitar a las personas: inteligencia emocional, coaching, programación neurolingüística, resolución de conflictos, psicología positiva, etc. Creo que, en general, desconocemos el potencial latente que tenemos y tienen las organizaciones. Es por ello que desarrollé Henko Envision, con el objetivo de facilitar su desarrollo a través del coaching y la formación.