¡Una fortuna la mediocridad!
En general, nos han enseñado que tenemos que hacer las cosas prácticamente bien a la primera y que el aprendizaje es algo que se recorre en “línea recta”. En caso de no ser así, poco menos que ¡eres un desastre y has de machacarte por ello!
Esto es una falacia. El camino hacia la excelencia, pasa por la mediocridad. Sí, la mediocridad. Es una palabra que no te gustará nada especialmente si eres muy autoexigente. Aceptar que es así, te ahorrará automaltrato, sufrimiento, frustración,…y te impulsará a lanzarte a aprender y hacer cosas nuevas con más disfrute, desde la aceptación de lo que implica un proceso de aprendizaje. Son tres pasitos para adelante, dos para atrás, dos para adelante, uno para atrás,…hasta que, cuando te quieras dar cuenta…¡lo has logrado!
Además, autoreconocerte por tu valor, valentía y espíritu de mejora, así como premiarte por tus pequeños logros en el proceso de aprendizaje, te potenciará a alcanzar más rápido tus objetivos. Esto es, las emociones “positivas” que te autogeneres, te impulsarán. Las “negativas” en cambio de autoreproche y frustración, te frenarán y te quitarán energía y motivación. Por tanto…
¡A por la mediocridad desde el disfrute!
Sobre mí
Después de 14 años trabajando y progresando como ingeniera industrial, decidí dar un vuelco a mi carrera profesional para llevar a las organizaciones todo aquello que pueda apoyar a potenciar y deslimitar a las personas: inteligencia emocional, coaching, programación neurolingüística, resolución de conflictos, psicología positiva, etc. Creo que, en general, desconocemos el potencial latente que tenemos y tienen las organizaciones. Es por ello que desarrollé Henko Envision, con el objetivo de facilitar su desarrollo a través del coaching y la formación.