Nuestra mayor libertad
Viktor Frankl, tras “vivir” en un campo de concentración, nos expone cómo:
“𝘈𝘭 𝘩𝘰𝘮𝘣𝘳𝘦 𝘴𝘦 𝘭𝘦 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘦 𝘢𝘳𝘳𝘦𝘣𝘢𝘵𝘢𝘳 𝘵𝘰𝘥𝘰 𝘴𝘢𝘭𝘷𝘰 𝘶𝘯𝘢 𝘤𝘰𝘴𝘢:
𝘭𝘢 𝘶́𝘭𝘵𝘪𝘮𝘢 𝘥𝘦 𝘭𝘢𝘴 𝘭𝘪𝘣𝘦𝘳𝘵𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘩𝘶𝘮𝘢𝘯𝘢𝘴:
𝘭𝘢 𝘦𝘭𝘦𝘤𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘢𝘤𝘵𝘪𝘵𝘶𝘥 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘭
𝘢𝘯𝘵𝘦 𝘶𝘯 𝘤𝘰𝘯𝘫𝘶𝘯𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘤𝘪𝘳𝘤𝘶𝘯𝘴𝘵𝘢𝘯𝘤𝘪𝘢𝘴
𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘥𝘪𝘳 𝘴𝘶 𝘱𝘳𝘰𝘱𝘪𝘰 𝘤𝘢𝘮𝘪𝘯𝘰”
Hace tiempo me contaron la situación de dos personas: en ambas se enteraron de que tenían un cáncer terminal y que les quedaba un par de meses de vida.
Una optó por encerrarse y nadie supo más de ella.
La otra eligió disfrutar todo lo que pudo: viajar, quedar con l@s amig@s, familia, … y morir acompañada.
Toda elección es personal y totalmente respetable. Lo que quiero destacar es que, en general, la sociedad nos ha vendido cómo sentirnos en función de lo que nos suceda. Y sin embargo, siempre tenemos la libertad de elegir nuestra actitud y como mínimo, uno se puede sentir en paz.
Puede que tengas una mala situación en la empresa, con la familia, amigos, que no puedas elegir pero…
¿Qué te estás regalando y qué estás regalando a tu entorno
con la actitud que estás eligiendo?
Esa sí es tu elección. Si no es la que quieres, ¿te animas a cambiarla?